Ficha de evidencia
MUJ-1774-VALLE-01
Afirmación. Casi todo lo que se afirma popularmente sobre María Remedios del Valle —fecha y lugar de nacimiento, el título otorgado por Belgrano, la fecha de su muerte— no tiene respaldo documental. Lo que sí está documentado es más duro: participó en la defensa de Buenos Aires en 1807 siendo esclavizada, su apellido es el de su propietaria, y figuró en las listas militares hasta el final como “María Remedios Rosas”.
Evidencia y mecanismo. La reconstrucción entera descansa en tres piezas: el expediente de pensión que ella inició (AGN, Sala VII, exp. 2194, 23/10/1826), el debate en la Sala de Representantes (18/7/1828) y dos menciones en las memorias de Aráoz de Lamadrid (1855 y 1895). Sobre esa base Jacinto Yaben armó en 1940 la “biografía matriz” que se reprodujo ochenta años. Florencia Guzmán, revisando libros parroquiales entre 1740 y 1810, estableció que: (a) el nacimiento en Monserrat en 1764/1766 es imposible —la parroquia se erigió en 1769—; (b) el único acta candidata da el 20/11/1774, hija ilegítima de María Antonia, mujer negra esclavizada, y por tanto nacida en esclavitud (inferencia que Guzmán marca como tal); (c) un acta del Cabildo de 1807, omitida por Yaben, la nombra “la parda María de los Remedios, esclava de doña Rosa del Valle” y le paga 12 pesos fuertes por servicios durante las Invasiones Inglesas. Su presencia en Ayohuma sí está probada por corroboración cruzada: Lamadrid describe la escena sin nombrarla, y la declaración del coronel Hipólito Videla en el expediente la nombra confirmando que cayó prisionera y herida de bala.
Contexto que el mismo archivo entrega: el Cabildo tarifó las pensiones de la defensa de 1807 en 12 pesos para los deudos de “españoles” y 6 para los de “indios, morenos y pardos”, “según la clase y la calidad” (sesión del 18/7/1807, foja 634). La jerarquía racial no era práctica informal: era norma escrita.
Qué está debatido o no permite concluir. - ⚠ “Belgrano la llamó Madre de la Patria” no está documentado. El apodo consta en Lamadrid como uso de tropa (“llamada tía María y conocida por madre de la Patria”). La atribución del acto de nombrarla a Belgrano es una de las “supuestas verdades” acumuladas por repetición. Lo mismo vale para el grado de capitana otorgado en campaña. - ⚠ El 8 de noviembre de 1847 es su fecha de baja del ejército, no de muerte. No se halló partida de defunción. El Día Nacional de los/as Afroargentinos/as (ley 26.852, 2013) conmemora estrictamente una baja administrativa. - ⚠ 1774 es inferencia, no hecho. Guzmán la enuncia como hipótesis por coincidencia de nombre, fecha y libro. Quedan tres parroquias sin revisar. - ⚠ Contradicción abierta: Lamadrid menciona dos hijas en Ayohuma; ella declaró haber salido con marido, un hijo de sangre y uno adoptivo. Puede ser sesgo de registro o parentesco de diáspora (“tía”, “madre”) propio de poblaciones afrodescendientes. - ⚠ Detalles muy repetidos y no confirmados en la lectura académica del mismo Diario de Sesiones: que Viamonte la reconoció mendigando, que el voto fue unánime, que Anchorena inició el debate en su defensa. - ⚠ Nunca se supo cómo ni cuándo obtuvo la libertad. Ningún documento lo menciona.
Advertencia sobre el uso. Guzmán previene contra el efecto “excepción”: enfocarse únicamente en su excepcionalidad desde una perspectiva sacrificial puede conducir a la invisibilización de otras mujeres y fortalecer el mito de la “desaparición” de la población afrodescendiente. Su categoría de “las Marías” —mujeres afrodescendientes y de sectores populares, sin apellido y mal registradas, que aparecen solo colateralmente en las fuentes— es el marco correcto: María Remedios es la más visible de un conjunto, no una rareza.
Respuesta breve sugerida. Que la versión escolar de
María Remedios del Valle está mal en casi todos sus datos concretos, y
que la versión documentada es más fuerte: una mujer nacida esclavizada
que ya en 1807 sabía presentarse ante el Cabildo a reclamar por sus
servicios, que fue herida, capturada y azotada en el Alto Perú, que
consiguió por voto de la Sala de Representantes el sueldo y grado de
Capitán de Infantería, y que murió figurando en las listas del Estado
con el apellido de Rosas — sin haber tenido nunca un apellido propio. Es
de Florencia Guzmán (2024), leída en directo. Desarrollo completo en la
monografía VID-1774-VALLE-01.