Capítulo
Mujeres en la historia argentina
Complementa y amplía
../timeline-mujeres-argentina.md, que ya existía en este repositorio. Aquel archivo ordena figuras por tipo de influencia; este capítulo explica procesos: qué condiciones hicieron posible (o imposible) esa influencia, qué archivos las registran y cuáles las borraron.
Pregunta guía, tomada del archivo original: en cada caso, ¿qué condiciones permitieron su influencia?, ¿qué archivos la registran?, ¿quiénes quedaron fuera de ese registro? y ¿cómo cambió su memoria pública con el tiempo?
0. El problema del archivo
La historia de las mujeres argentinas tiene una dificultad previa a cualquier interpretación: el registro estatal fue diseñado por y para varones propietarios. Las mujeres aparecen en censos, padrones y expedientes como dependientes (“esposa de”, “hija de”), o directamente no aparecen.
Dos consecuencias metodológicas: 1. Las fuentes más ricas son oblicuas: cartas, testamentos, juicios, peticiones, libros parroquiales, prensa, memorias, registros de conventos y de casas de expósitos. 2. La invisibilización es acumulativa por clase y por raza. Las mujeres indígenas, afrodescendientes y pobres quedan fuera de casi todo registro escrito. Cuando aparecen, es porque delinquieron, pidieron limosna o fueron objeto de un litigio.
Un ejemplo documentado del sesgo estadístico: las cifras oficiales de desempleo de los años 30 subestimaban el desempleo real, entre otras razones, porque “no tuvieron en cuenta a las obreras, que representaban quizá una quinta parte del total” [Rock, El Cono Sur desde 1930, cap. 1]. Una quinta parte de la fuerza de trabajo, invisible en la estadística oficial.
1. Conquista y colonia (s. XVI-XVIII)
1.1. Lo que la conquista significó para las mujeres originarias
Antes de leer este apartado. La única fuente del corpus local sobre este tema es Pigna, que es divulgación con buen uso de fuentes, no investigación primaria. Lo que sigue es lo que él reúne de cronistas —Gómara, Oviedo, Las Casas— y de las historiadoras que cita. Para trabajo académico hay que ir a Dora Barrancos, Pilar Pérez Cantó, Cristina Iglesia y Marta Goldberg en directo, y a las crónicas originales.
Con esa salvedad: el material reunido sostiene que la conquista fue, además de una empresa militar y económica, un régimen de apropiación sexual, y que el mestizaje rioplatense no fue en su forma dominante un encuentro sino una relación de poder [Pigna, Mujeres tenían que ser, “Mujeres conquistadas”]. Es una afirmación fuerte y ampliamente aceptada en la historiografía de género latinoamericana, pero el dossier no la verificó contra fuentes primarias.
1.2. Voces que sí quedaron escritas
- Isabel de Guevara (carta a la princesa Juana, 1556): uno de los primeros testimonios escritos por una mujer sobre la conquista del Río de la Plata. Relata que durante el hambre de Buenos Aires las mujeres cocinaban, curaban, hacían guardia, cargaban y “ponían en orden los soldados” — y reclama, por eso, un repartimiento que no le dieron. Es un documento de trabajo femenino y de reclamo de derechos, doscientos años antes de que existiera la palabra “feminismo”.
- Las amazonas, Lucía Miranda, la Maldonada: leyendas fundacionales que Pigna analiza como dispositivos ideológicos. Cristina Iglesia lo ha estudiado: en el relato de Lucía Miranda “los victimarios se visten de víctima”, y la mujer cautiva funciona como justificación de la violencia contra el indígena. El mito de la cautiva es uno de los relatos fundantes de la ideología argentina de frontera.
1.3. Trabajo, esclavitud y vida cotidiana
Las mujeres esclavizadas y libertas sostuvieron el trabajo doméstico, el lavado, la venta callejera y el amamantamiento en las casas porteñas. La población afrodescendiente —que en algunos barrios de Buenos Aires superaba el 30% a fines del siglo XVIII— fue luego estadística y culturalmente borrada. La “desaparición” de los afroargentinos es, en buena medida, una operación de registro y de relato, no un hecho demográfico puro.
1.4. Marco jurídico
El derecho castellano-indiano trataba a la mujer casada como incapaz relativa bajo potestad marital, con la viudez como el único estado de relativa autonomía patrimonial. Ese marco se prolongará, con variantes, hasta bien entrado el siglo XX argentino.
2. Revolución e independencia (1810-1830)
Este es el período donde más claramente se ve el patrón de participación seguida de borramiento.
| Figura | Qué hizo | Qué pasó después |
|---|---|---|
| Juana Azurduy (1780-1862) | Comandó fuerzas en el Alto Perú; Belgrano le entregó su sable; nombrada teniente coronel | Murió en la indigencia en 1862, enterrada en fosa común. Reivindicada recién en el siglo XX (ascendida póstumamente a generala en 2009) |
María Remedios del Valle (¿1774?-1847) ▸ monografía:
VID-1774-VALLE-01 |
Nacida esclavizada —“del Valle” es el apellido de su propietaria—. Ya en 1807, aún esclavizada, el Cabildo le pagó 12 pesos por servicios en la defensa contra los ingleses. Marchó con el Ejército del Norte desde 1810; en Ayohuma (1813) fue herida de bala, capturada y azotada nueve días. En 1828 la Sala de Representantes le votó sueldo y grado de Capitán de Infantería | Desde 1835 figuró en las listas militares como “María
Remedios Rosas”: nunca tuvo un apellido propio en el archivo. ⚠
Corregido: no hay documento en que Belgrano la nombre
“Madre de la Patria” —el apodo consta como uso de tropa en Lamadrid—, y
el 8 de noviembre de 1847 es su fecha de baja del ejército, no
de muerte: no se halló partida de defunción. Es igual el Día
Nacional de los/as Afroargentinos/as (ley 26.852). Ver ficha
MUJ-1774-VALLE-01 |
| Micaela Bastidas y Bartolina Sisa | Conducción de las rebeliones andinas (1780-81) | Ejecutadas con crueldad ejemplarizante |
| Martina Céspedes | Capturó soldados ingleses durante las Invasiones (1807) | Reconocimiento menor y tardío |
| Manuela Pedraza (“la tucumana”) | Combatió en la Reconquista de Buenos Aires (1806) | Mencionada en partes de guerra y luego olvidada |
| Mariquita Sánchez de Thompson (1786-1868) | Tertulias donde se canta por primera vez el Himno; litigó contra su padre por el derecho a elegir marido y ganó; correspondencia política de primer orden | Recordada como anfitriona, subestimada como actor político |
| Remedios de Escalada | Esposa de San Martín; sostuvo el esfuerzo material del Ejército de los Andes junto con las damas mendocinas que donaron sus joyas | Murió a los 26 años, sin ver a su marido volver |
| Josefa Tenorio | Esclava que se incorporó al Ejército de los Andes y pidió su libertad como recompensa | Caso documentado de mujer negra combatiente |
El patrón. Las mujeres participan masivamente —como combatientes, espías, financistas, enfermeras, proveedoras, correos— y son excluidas del reparto de honores, pensiones y ciudadanía. La Asamblea del Año XIII y las constituciones posteriores no las contemplan como sujetos políticos.
Lo que ya se discutía. La prensa revolucionaria publicó textos sobre la condición femenina, y hubo debates explícitos sobre la educación de las mujeres y la “ciudadanía” femenina. No fue un tema inexistente: fue un tema derrotado.
3. Siglo XIX: educación, escritura y primeros derechos
3.1. Las pioneras intelectuales
- Juana Manso (1819-1875). La figura más maltratada de la historia educativa argentina. Defendió la educación pública, laica, gratuita y mixta décadas antes de la Ley 1420; dirigió los Anales de la Educación Común tras la partida de Sarmiento; fundó escuelas mixtas y bibliotecas; escribió novelas y periodismo. Fue ridiculizada por la prensa y la sociedad porteña; al morir, se le negó sepultura en el cementerio católico por no haberse confesado. Su programa se convirtió en ley nueve años después de su muerte.
- Juana Manuela Gorriti (1818-1892). Escritora, editora, anfitriona de las veladas literarias más importantes del continente hispanoamericano de su tiempo. Articuló redes intelectuales entre Argentina, Bolivia y Perú.
- Eduarda Mansilla (1834-1892). Novelista y música; primera autora argentina de literatura infantil.
3.2. Las maestras
La Escuela Normal de Paraná (1870) y las maestras estadounidenses traídas por Sarmiento inician la feminización del magisterio. El normalismo fue la primera vía masiva de profesionalización y de independencia económica femenina en Argentina. Tuvo un precio: encerró a las mujeres en una profesión “maternal” socialmente aceptable y peor remunerada que las de varones.
3.3. La entrada a la universidad y a la ciencia
- Cecilia Grierson (1859-1934): primera médica argentina (1889). Fundó la primera escuela de enfermería del país, impulsó la puericultura y la kinesiología, participó del Primer Congreso Femenino Internacional (Buenos Aires, 1910). Nunca pudo acceder a una cátedra: los concursos se le negaron por ser mujer.
- Elvira Rawson de Dellepiane, Julieta Lanteri, Alicia Moreau: médicas y militantes que fundieron ciencia y activismo.
3.4. Las obreras y las anarquistas
El primer feminismo argentino de base fue obrero y anarquista, no de salón: - La Voz de la Mujer (1896-97), periódico anarcofeminista firmado por mujeres obreras: “Ni dios, ni patrón, ni marido”. Es uno de los primeros periódicos anarcofeministas del mundo. - Huelgas de obreras textiles, de fósforos, de alpargatas y de tabaco. - Huelga de inquilinos de 1907: las mujeres de los conventillos fueron protagonistas centrales de la primera huelga de alquileres de la historia argentina. Enfrentaron los desalojos con escobas — de ahí “la huelga de las escobas”.
Dato para no repetir el mito — ni reemplazarlo por otro. El feminismo argentino no empezó con el sufragismo de clase media; pero tampoco tuvo un origen único en la fábrica y el conventillo. Hacia 1890-1910 convivían al menos cinco corrientes con bases sociales y temporalidades distintas: anarcofeminismo obrero (La Voz de la Mujer), socialismo (Alicia Moreau, Fenia Chertkoff), librepensamiento y masonería femenina, sufragismo profesional de médicas y abogadas (Grierson, Lanteri, Rawson), y filantropía y reformismo social de mujeres de elite. Ninguna deriva de las otras. El archivo del CEDINCI conserva buena parte del material del primer grupo.
3.5. Reformas legales del período
- Ley 11.317 (1924): regula el trabajo de mujeres y menores (jornada, prohibición de trabajo nocturno e insalubre, licencia por maternidad). Gallo ya consigna que durante el período 1880-1916 “se reglamentó el trabajo de mujeres y niños” en el marco de la legislación laboral temprana [cap. 2].
- Ley 11.357 (1926) de derechos civiles de la mujer: avance sustantivo (la mujer mayor de edad soltera, divorciada o viuda puede administrar y disponer de sus bienes, ejercer profesión y comercio), pero la casada sigue bajo la potestad marital en aspectos clave. La igualdad civil plena recién llega con la reforma del Código Civil de 1968 (ley 17.711) y la patria potestad compartida en 1985 (ley 23.264).
4. Sufragismo y peronismo (1900-1955)
4.1. Los antecedentes
- Julieta Lanteri (1873-1932): médica, italiana naturalizada; consiguió por vía judicial inscribirse en el padrón municipal y votó el 26 de noviembre de 1911 en Buenos Aires. Suele presentarse como el primer voto femenino de América Latina; lo verificable y seguro es que fue la primera mujer en votar en una elección argentina, por habilitación judicial individual y en el ámbito municipal, no por un derecho general. Cuando la ley Sáenz Peña ató el padrón al registro militar, quedó excluida otra vez; entonces se presentó como candidata a diputada en 1919, aprovechando que la ley no prohibía explícitamente que una mujer fuera elegida. Murió atropellada en circunstancias nunca aclaradas.
- Alicia Moreau de Justo (1885-1986): médica, socialista, sufragista, pacifista; militó más de setenta años y llegó a marchar con las Madres de Plaza de Mayo. Es el puente vivo entre el feminismo de 1910 y el de 1980.
- Primer Congreso Femenino Internacional (Buenos Aires, 1910) y proyectos de ley de sufragio presentados y rechazados repetidamente desde los años 20 y 30.
4.2. La ley de 1947 y la disputa por su paternidad
La Ley 13.010 (sancionada el 9 de septiembre, promulgada el 23 de septiembre de 1947) otorga el voto femenino. Se ejerce por primera vez en las presidenciales de 1951.
La polémica. ¿De quién es el mérito? - Versión peronista: de Eva Perón, que hizo la campaña pública y la convirtió en política de Estado. - Versión de las sufragistas históricas: el proyecto llevaba cuarenta años de lucha socialista y feminista; el peronismo lo capitalizó. - Lectura razonable: las dos cosas. Sin décadas de militancia previa no había proyecto; sin la decisión política del peronismo y la movilización de Eva, no había ley. Y hay un dato duro que suele omitirse: Romero registra que el voto femenino fue electoralmente favorable a Perón (“Con o sin ellos, Perón mantenía su pequeño margen de ventaja… sobre todo a partir de la aplicación de la ley de sufragio femenino” [cap. XIII]).
4.3. Eva Perón: el análisis que suele faltar
Torre y de Riz aportan una reconstrucción precisa y no hagiográfica [cap. 2]:
Origen. “Hija ilegítima de un estanciero que se negó a reconocerla a ella y a sus hermanos”. Llegó a Buenos Aires a los quince años, actriz de radio y teatro; conoció a Perón en 1944 durante la campaña por el terremoto de San Juan. En 1946 tenía 27 años.
Su función política específica. No fue “primera dama”: fue el operador político del régimen hacia dos poblaciones que el sindicalismo no alcanzaba: - Los líderes sindicales, a quienes desde el Ministerio de Trabajo “administraba recompensas y castigos” y enseñaba “la férrea disciplina del nuevo régimen”. - “Los sectores más marginados de la población, el subproletariado urbano y las clases más atrasadas de las provincias, para las cuales los nuevos derechos laborales tenían sólo importancia limitada.” Esa es la clave: la Fundación Eva Perón llegó donde el derecho laboral no llegaba.
La rama femenina. Tras la ley de 1947 organizó el Partido Peronista Femenino, con unidades básicas propias y conducción femenina. Resultado concreto: en 1951 se eligen 23 diputadas y 6 senadoras — un salto sin precedentes mundiales en esa época.
Sus sombras, sin eufemismos. - Su retórica fue deliberadamente violenta y ella lo reivindicaba: “mis discursos suelen contener veneno y amargura… Él les hará pagar por todo lo que han sufrido los pobres, ¡hasta la última gota de su sangre!” [citado en Torre y de Riz]. - La Fundación manejaba “ingentes sumas de dinero de origen desconocido” sin rendición de cuentas [Romero, cap. XIII]. - Su feminismo fue subordinado al movimiento: no cuestionó el orden de género, lo reordenó alrededor de la lealtad al líder. - El veto de 1951. Los jefes militares vetaron su candidatura a vicepresidenta; Perón aceptó el veto y ella “anunció luego que retiraba su candidatura” [Torre y de Riz]. El “Renunciamiento” del 22 de agosto de 1951, presentado como acto de humildad, fue en los hechos una derrota impuesta.
Su muerte (26 de julio de 1952, a los 33 años) dejó al régimen sin su principal dispositivo de movilización. El posterior secuestro y profanación de su cadáver por la Revolución Libertadora es uno de los episodios más sórdidos de la historia argentina, y explica buena parte de la carga mítica posterior.
4.4. La contracara del período
El peronismo amplió derechos políticos y sociales de las mujeres sin tocar la estructura de género: no hubo divorcio (salvo la efímera ley de 1954, derogada en 1956), no hubo igualdad civil plena, la patria potestad siguió siendo del padre, y la figura de la mujer seguía definida como madre y esposa.
5. 1955-1983: profesionalización, radicalización y horror
5.1. Los cambios silenciosos
- Fuerte crecimiento de la matrícula femenina universitaria: de una minoría a la mayoría del alumnado hacia los años 80-90.
- Incorporación masiva al empleo asalariado urbano.
- La píldora anticonceptiva llega a la Argentina en los años 60 y cambia la vida material de las mujeres antes que cualquier ley. En 1974, el gobierno de Isabel Perón restringió su venta libre por decreto, con argumento natalista — una de las medidas más retrógradas del período.
- 1968: la ley 17.711 reforma el Código Civil y establece la plena capacidad civil de la mujer casada.
5.2. Militancia y represión
Las mujeres fueron parte central de la militancia política y armada de los 70. La represión ejerció sobre ellas una violencia específica y documentada judicialmente: - Violencia sexual sistemática en los centros clandestinos, reconocida como delito autónomo de lesa humanidad por la justicia argentina recién a partir de 2010. - Partos en cautiverio y apropiación de bebés: el plan sistemático de robo de niños, probado judicialmente (causa “Plan sistemático”, 2012), que condenó entre otros a Videla y Bignone.
5.3. Madres y Abuelas de Plaza de Mayo
El hecho político más original de la historia argentina contemporánea. Un grupo de mujeres sin experiencia política previa, en el momento de mayor terror (abril de 1977), convirtió la maternidad —el rol que el régimen consideraba apolítico por definición— en la herramienta de denuncia más eficaz contra el Estado terrorista.
Romero lo registra con precisión: “lo más notable fueron las agrupaciones defensoras de los Derechos Humanos, y particularmente las Madres de Plaza de Mayo… La fuerza de este reclamo de tipo ético fue enorme, y ayudó a despertar a la sociedad dormida” [cap. XV].
El costo. Tres fundadoras —Azucena Villaflor, Esther Ballestrino y María Ponce de Bianco— y dos monjas francesas fueron secuestradas en diciembre de 1977 tras la infiltración de Alfredo Astiz, y asesinadas en vuelos de la muerte. Sus restos fueron identificados en 2005.
Las Abuelas. Su aporte no fue solo político sino científico: impulsaron el desarrollo del “índice de abuelidad” (1984, con Mary-Claire King y Víctor Penchaszadeh) y la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos (1987). A 2026 han restituido la identidad de más de 130 nietos. Estela de Carlotto recuperó al suyo, Guido, en 2014, treinta y seis años después.
Es difícil exagerar la originalidad de esto: un movimiento de mujeres mayores, sin partido ni armas, produjo una innovación genética-forense que hoy se usa en el mundo entero para identificar víctimas de desaparición forzada.
6. 1983-2026: la ola de derechos
| Año | Hito | Nota |
|---|---|---|
| 1985 | Ley 23.264: patria potestad compartida | Fin de la potestad exclusiva del padre |
| 1987 | Ley 23.515 de divorcio vincular | La Iglesia movilizó en contra y perdió: “la respuesta popular fue sugestivamente escasa” [Torre y de Riz] |
| 1985-1989 | Encuentros Nacionales de Mujeres (desde 1986, anuales y autoconvocados) | La escuela política del feminismo argentino; hoy Encuentro Plurinacional |
| 1991 | Ley 24.012 de cupo femenino (30%) | Primera ley de cupo legislativo de América Latina y una de las primeras del mundo; modelo exportado a toda la región |
| 1994 | Jerarquía constitucional de la CEDAW; acciones positivas en la Constitución | |
| 1994 | Ley 24.417 de violencia familiar | Primer marco, luego insuficiente |
| 2002 | Ley 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable | Anticoncepción gratuita en el sistema público |
| 2006 | Ley 26.150 de Educación Sexual Integral | Implementación muy desigual por provincia |
| 2006 | Ley 26.130 de contracepción quirúrgica | Ligadura y vasectomía sin autorización judicial ni del cónyuge |
| 2009 | Ley 26.485 de protección integral contra la violencia de género | Define violencia física, psicológica, sexual, económica, simbólica e institucional |
| 2010 | Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario | Primera de América Latina, décima del mundo |
| 2012 | Ley 26.743 de Identidad de Género | Referencia mundial: cambio registral sin requisito judicial, médico ni psiquiátrico. Impulsada por el activismo travesti-trans (Lohana Berkins, Diana Sacayán, Marlene Wayar) |
| 2012 | Ley 26.791: femicidio como agravante del homicidio | |
| 2013 | Ley 26.862 de acceso integral a técnicas de reproducción asistida | |
| 2015 | #NiUnaMenos (3 de junio) | Movilización masiva y espontánea tras el femicidio de Chiara Páez; se replicó en toda América Latina |
| 2017 | Ley 27.412 de paridad de género en listas legislativas (50%) | Reemplaza al cupo del 30% |
| 2018 | Primer debate parlamentario del aborto legal; media sanción en Diputados, rechazo en Senado | El pañuelo verde se vuelve símbolo continental |
| 2018-19 | Ley 27.499 “Micaela” (sancionada dic. 2018, promulgada ene. 2019): capacitación obligatoria en género para los tres poderes | Por el femicidio de Micaela García |
| 2020 | Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo (sancionada el 30 de diciembre) + Ley 27.611 de los Mil Días | Argentina se convierte en el país más poblado de América Latina con aborto legal |
| 2021 | Ley 27.636 de cupo laboral travesti-trans “Diana Sacayán-Lohana Berkins” (1% en el Estado nacional) | Reparación de una exclusión histórica |
| 2024-2026 | Cierre del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad y reducción de programas; debates sobre la continuidad de políticas de género | Período de disputa abierta; conviene consultar fuentes primarias actualizadas |
7. Mujeres que ampliaron el campo (más allá de la política)
Ciencia. Cecilia Grierson (medicina); Rebeca Gerschman (bioquímica, teoría de los radicales libres, 1954 — considerada por muchos merecedora del Nobel); Eugenia Sacerdote de Lustig (cultivo de tejidos, campaña antipolio); Christiane Dosne Pasqualini (leucemia experimental); Sara Rietti (primera ingeniera nuclear argentina); Carolina Vera y Andrea Gamarnik (viróloga, premio L’Oréal-UNESCO) en la actualidad.
Letras. Alfonsina Storni (poesía y periodismo con perspectiva de género explícita, en los años 20); Victoria Ocampo (fundadora y directora de Sur, 1931, primera mujer en la Academia Argentina de Letras, 1977); Silvina Ocampo; Olga Orozco; Alejandra Pizarnik; María Elena Walsh (cuya canción Como la cigarra se volvió himno de resistencia); Griselda Gambaro; Hebe Uhart; Sara Gallardo; Luisa Valenzuela; Claudia Piñeiro, Samanta Schweblin, Mariana Enriquez y Selva Almada en el presente — el llamado “boom” de la narrativa argentina escrita por mujeres, hoy la exportación literaria más fuerte del país.
Artes y música. Lola Mora (escultora; su Fuente de las Nereidas de 1903 fue relegada por escandalosa); Tita Merello; Niní Marshall; Mercedes Sosa —cuya voz se volvió símbolo continental y que sufrió censura, persecución y exilio—; Lola Membrives; Norma Aleandro; Lucrecia Martel; María Luisa Bemberg (que empezó a dirigir cine a los 58 años y fundó el cine feminista argentino).
Sindicalismo y trabajo. Las obreras textiles y de la industria frigorífica; Eva Giberti (fundadora de la Escuela para Padres y del programa de víctimas de violencia familiar); las amas de casa cuyo trabajo no remunerado nunca entró en las cuentas nacionales — un vacío estadístico que la Encuesta de Uso del Tiempo empezó a corregir recién en 2013.
Deporte. Las Leonas (hockey); Noemí Simonetto (primera medallista olímpica argentina, 1948); Gabriela Sabatini; Paula Pareto (primer oro olímpico femenino argentino, 2016); la lucha por el fútbol femenino profesional, conseguida recién en 2019.
8. Cinco tesis sobre las mujeres en la historia argentina
- La participación es anterior al reconocimiento, siempre. Las mujeres combatieron en 1806, 1810 y 1817; trabajaron en la industria desde 1880; enseñaron desde 1870; militaron desde 1890. La ciudadanía política llegó en 1947 y la igualdad civil plena en 1968-1985. El desfase entre lo que hicieron y lo que se les reconoció es de un siglo o más en cada dimensión.
- Los grandes avances llegaron por dos vías distintas y a veces enfrentadas: la conquista desde abajo (anarcofeministas, sufragistas, Encuentros, Ni Una Menos, Campaña por el Aborto) y la decisión desde arriba (1947, 1991, 2010). Casi siempre hicieron falta las dos.
- Argentina es pionera regional en derechos de género y rezagada en su implementación. Primera ley de cupo legislativo de América Latina (1991), primer matrimonio igualitario de América Latina (2010), ley de identidad de género de referencia mundial (2012), aborto legal (2020). Y a la vez: femicidios persistentes, brecha salarial, techo de cristal, mortalidad materna con enormes diferencias provinciales, y sobrecarga femenina del trabajo de cuidado no remunerado.
- La invisibilización se organizó por clase y raza antes que por género. Juana Azurduy y María Remedios del Valle no fueron olvidadas solo por mujeres: fueron olvidadas por mestiza y por negra. La recuperación de esas figuras en el siglo XXI es un acto de reparación historiográfica, y conviene hacerlo con rigor y no con hagiografía inversa.
- El movimiento de derechos humanos argentino tuvo en las mujeres su núcleo más visible y su motor sostenido. Madres, Abuelas, Familiares, HIJAS, las querellantes de las causas de violencia sexual. Precisión necesaria: esos procesos no fueron obra exclusiva de ellas. CONADEP, el Juicio a las Juntas y el Banco Nacional de Datos Genéticos involucraron además a sobrevivientes, abogados y abogadas de organismos mixtos (CELS, APDH, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, SERPAJ, Movimiento Ecuménico), fiscales como Strassera y Moreno Ocampo, genetistas como Mary-Claire King y Víctor Penchaszadeh, el Equipo Argentino de Antropología Forense, funcionarios y organismos internacionales. Lo que sí es específico y notable es que la iniciativa y la persistencia durante los años en que denunciar costaba la vida vinieron de mujeres sin ninguna autoridad política previa, y que esa combinación —presión ética sostenida más innovación científica— produjo la contribución argentina más influyente al derecho internacional de los derechos humanos.
9. Vacíos del dossier que hay que llenar
El corpus local es débil en: - Mujeres indígenas y afroargentinas más allá de las figuras individuales: faltan estudios de comunidad, de trabajo y de familia. - Mujeres de las economías regionales: zafreras tucumanas, yerbateras, tareferas, cosecheras, trabajadoras del servicio doméstico (el mayor sector de empleo femenino del país y el más informal). - Historia del trabajo de cuidados y su ausencia en las cuentas nacionales. - Migrantes internas y de países limítrofes: el grueso del empleo doméstico y de cuidados desde los años 60. - Disidencias antes de 1990: la historia travesti-trans previa a la democracia está apenas empezando a escribirse (el archivo de la Memoria Trans, las “razzias” y los edictos policiales que criminalizaban la identidad hasta los años 90).
Fuentes sugeridas para esos vacíos: CEDINCI, Archivo de la Memoria Trans, Memoria Abierta, repositorio CONICET, SEDICI-UNLP, y la obra de Dora Barrancos, referencia académica central en historia de las mujeres en Argentina.