Capítulo
Revoluciones, golpes y estallidos — anatomía comparada
La palabra “revolución” en Argentina designa cosas incompatibles: una insurrección independentista (1810), una revuelta cívico-militar fracasada (1890), un golpe de Estado (1930, 1943, 1955, 1966, 1976) y una transformación social (1943-55, 1976-81, 1989-2001). Este capítulo las separa y las compara.
1. Tipología
| Tipo | Casos | Rasgo definitorio |
|---|---|---|
| A. Revolución fundacional | 1810, 1816 | Crea una soberanía nueva |
| B. Transformación estructural desde el Estado, sin toma violenta del poder | 1862-1880, 1946-1955, 1991-2001 | Reordena la estructura económico-social por vía institucional |
| B′. Transformación estructural impuesta mediante terrorismo de Estado | 1976-1981 | Reordena la estructura económico-social usando la desaparición forzada como instrumento. No es un subtipo de B: la diferencia no es de grado sino de naturaleza |
| C. Revuelta cívico-militar contra el fraude | 1890, 1893, 1905, 1931, 1933 | Fracasa militarmente y triunfa políticamente (o no) |
| D. Golpe de Estado militar exitoso | 1930, 1943, 1955, 1962*, 1966, 1976 | Interrumpe el orden constitucional |
| E. Insurrección popular urbana | 1969 (Cordobazo), 1969-72 (rosariazos, viborazo), 2001 | Sin conducción organizada; produce caída de gobierno |
| F. Guerrilla revolucionaria | 1959-63 (Uturuncos, EGP), 1970-1977 (Montoneros, ERP, FAR, FAP) | Busca la toma del poder por la vía armada |
| G. Alzamiento militar restaurador fracasado | 1951, 1956, 1959-62 (peronistas), 1987-90 (carapintadas) | Presión corporativa sobre el poder civil |
* 1962 es un caso mixto: el Ejército depone a Frondizi pero conserva la fachada constitucional con Guido.
2. Las revoluciones fundacionales (1810-1816)
Lo establecido. El 25 de mayo de 1810 el Cabildo Abierto de Buenos Aires destituye al virrey Cisneros aprovechando la caída de la Junta de Sevilla. La independencia formal recién se declara el 9 de julio de 1816, en Tucumán, en un contexto internacional adverso (restauración absolutista en Europa).
Lo que suele contarse mal. - No fue un movimiento independentista desde el minuto uno: la “máscara de Fernando VII” no fue solo táctica, expresaba un genuino debate sobre la retroversión de la soberanía. - No fue un hecho porteño aislado: el proceso incluye la guerra del Norte (Belgrano, Güemes), el Litoral artiguista, el Alto Perú y, decisivamente, la campaña continental de San Martín. - Costó una economía. La guerra destruyó el circuito altoperuano y desarticuló las economías regionales del interior. Gallo señala que el desplazamiento del centro económico “iniciado en la época virreinal, produjo el estancamiento relativo de aquellas economías regionales que no se adaptaron” [Gallo, cap. 2].
Participación invisibilizada. Las tropas
afrodescendientes (regimientos 7 y 8 de pardos y morenos) fueron
decisivas y sufrieron mortalidad desproporcionada; María Remedios del
Valle —nacida esclavizada, “Madre de la Patria” para la tropa según
Lamadrid, no por Belgrano: esa atribución no tiene
documento— combatió en el Ejército del Norte, fue herida y azotada en
Ayohuma, y en 1828 obtuvo por voto de la Sala de Representantes el grado
de Capitán de Infantería ▸ monografía VID-1774-VALLE-01;
Juana Azurduy comandó fuerzas en el Alto Perú [ver
10-mujeres.md].
3. 1890 — la revolución que perdió y ganó
El hecho. El 26 de julio de 1890 la Unión Cívica se alza en el Parque de Artillería. El movimiento es sofocado, pero dos meses después Juárez Celman renuncia. Pellegrini asume.
Por qué importa. Es el molde de todas las crisis argentinas posteriores: - Detonante económico: la crisis Baring. El gasto público subió de 26,9 millones de pesos oro (1880) a 55,8 millones (1889) mientras los ingresos iban de 19,6 a 38,2; la deuda externa pasó de 100 millones de pesos (1885) a 300 millones (1892) [Cortés Conde, cap. 1]. - Detonante político: el “unicato” de Juárez Celman y la corrupción especulativa. - Resultado típicamente argentino: cae el presidente, no el régimen. Roca sobrevive y gobierna hasta 1904.
La frase de Roca resume el estilo del sistema: “una revolución en que triunfan la autoridad y la opinión al mismo tiempo” [citado en Gallo, cap. 2].
Consecuencias de larga duración: de esa revolución nacen la UCR (1891) y, por reacción, el Banco de la Nación (1891). Y nace también la doctrina de la abstención revolucionaria: los radicales convierten “la intransigencia… en un dogma religioso” y usan la revuelta armada como vía de acceso al poder hasta 1912 [Gallo, cap. 2].
4. 1930 — el golpe fundacional del siglo
Composición. Un golpe con dos almas, que se repetirá en 1943, 1955, 1962 y 1976: - Uriburu y los nacionalistas corporativistas: querían reformar el artículo 37 de la Constitución para tener representación gremial en vez de partidaria. Uriburu rechazaba el rótulo de fascista; Rock demuestra que su matriz era el escolasticismo (San Agustín, Santo Tomás), no Mussolini [Rock, El Cono Sur desde 1930, cap. 1]. - Justo y los liberal-conservadores: querían volver al régimen previo a 1916, con un partido conservador popular y la economía abierta ligada a Gran Bretaña.
Ganaron los segundos. Las elecciones de abril de 1931 en la provincia de Buenos Aires, convocadas por Sánchez Sorondo para demostrar apoyo popular a Uriburu, las ganaron los radicales. A partir de ahí el proyecto corporativo se desploma.
La mecánica del golpe. Casi nula: “poco más que la marcha de unos cuantos centenares de cadetes desde Campo de Mayo hasta la Casa Rosada” [Rock]. Félix Weil, contemporáneo: “Nadie… movió un dedo en defensa del gobierno legal. Los trabajadores se mostraron indiferentes, apáticos, no se convocó ninguna huelga”.
La causa profunda. No fue la “senilidad” de
Yrigoyen. La explicación, declarada según la gramática causal de
12-fuentes-y-limitaciones.md §2 ter:
| Paso | Mecanismo | Evidencia | Grado |
|---|---|---|---|
| 1. La Depresión corta los ingresos fiscales | [SHOCK] | En 1930 los ingresos caen al nivel de 1928 mientras el gasto es 23% superior [Rock] | documentado |
| 2. El yrigoyenismo dependía de ese flujo | [REGLA] | “El yrigoyenismo estaba edificado sobre el patronazgo y su solidez dependía del flujo de gastos del estado”; en 1929 los departamentos eran “agencias de colocación” [Rock] | documentado |
| 3. Al ajustar, la clase media que lo sostenía se desbanda | [COALICIÓN] | Las elecciones de marzo de 1930 muestran caída del 25% del voto yrigoyenista y primera derrota en la Capital desde 1924 | documentado |
| 4. Ese desbande hace posible el golpe | [DECISIÓN] | Weil: “Nadie… movió un dedo en defensa del gobierno legal”. Pero la conspiración militar era anterior e independiente | plausible, no documentado |
El paso 4 es el que no está probado. El desbande explica por qué nadie defendió al gobierno; no explica por qué los militares decidieron actuar en septiembre de 1930 y no antes o después. Escrita de corrido, la cadena parece un teorema; no lo es.
Lección transferible. El mismo mecanismo —gobierno popular + shock externo + ajuste forzado + pérdida de la base propia— se repite en 1975 (Isabel), 1989 (Alfonsín) y 2001 (De la Rúa).
5. 1943 y 1945 — el golpe que produjo su contrario
4 de junio de 1943. El GOU derroca a Castillo. Rock documenta que el grupo tenía apenas “una veintena de miembros activos”, estaba “obsesionado con el comunismo” y manejaba un imaginario conspirativo explícito (masonería, rotarismo y “judaísmo internacional” como amenazas).
El punto de inflexión no fue junio sino octubre. Tras el fracaso de la “carta de Storni” —el intento liberal de negociar con Cordell Hull el levantamiento del embargo de armas a cambio de romper con el Eje—, los liberales renuncian en bloque y los nacionalistas toman el gobierno completo. El 28 de octubre de 1943 Perón asume el Departamento Nacional del Trabajo.
La paradoja histórica. Un golpe nacionalista, clerical y filo-Eje termina produciendo el movimiento político que incorporará masivamente a la clase obrera a la ciudadanía. No por accidente: la “justicia social” católica antiliberal ya estaba en el programa nacionalista desde los años 30.
17 de octubre de 1945
El episodio más disputado de la historia argentina.
- Lo establecido: el 9 de octubre un sector militar fuerza la renuncia y detención de Perón; el 17 columnas obreras marchan desde el conurbano a Plaza de Mayo; Perón es liberado y habla desde el balcón.
- Versión “espontaneísta” (peronismo clásico): las masas se movilizaron solas.
- Versión “organizativa” (Torre y de Riz): fue “una movilización popular, organizada por los sindicatos y secundada por los partidarios de Perón en el ejército y la policía” [cap. 2].
- Versión hostil (Romero, contemporáneo): “Perón apareció en el balcón de la Casa de Gobierno y consolidó su triunfo arengando a la muchedumbre en un verdadero alarde de demagogia” [cap. XIII].
El dato que todos aceptan y que explica el shock: las clases medias porteñas ignoraban que existía ese conurbano. Entre 1936 y 1947 el Gran Buenos Aires pasó de 3,43 a 4,72 millones de habitantes, y la proporción de migrantes internos saltó del 12% al 29% [Romero, cap. XIII]. “Los partidos políticos ignoraron esta redistribución ecológica; pero Perón la percibió”.
6. 1955 — la Libertadora y la fractura larga
Causa inmediata: el conflicto con la Iglesia, no la economía. Torre y de Riz son explícitos: “la economía argentina de 1953 a 1955 gozó de buena salud” (inflación del 3,8% en 1954, PIB +5% acumulado 1953-55) y “la causa más directa de la conspiración militar que puso fin al régimen peronista la suministró el enfrentamiento del gobierno con la Iglesia” [cap. 2].
Dos hechos que suelen borrarse: - 16 de junio de 1955: aviones de la Marina y la Fuerza Aérea bombardean Plaza de Mayo con población civil. Centenares de muertos. Esa noche, peronistas incendian iglesias del centro. - 31 de agosto de 1955: Perón, tras el fracaso de la tregua, pronuncia el discurso más violento de su carrera: “a partir de ahora establecemos una regla permanente… Quienquiera que en cualquier lugar trate de alterar el orden… puede ser muerto por cualquier argentino… cuandoquiera que caiga uno de nosotros, caerán cinco de ellos” [citado en Torre y de Riz].
Consecuencia estructural. El “ni vencedores ni vencidos” de Lonardi dura ocho semanas; en noviembre lo desplaza Aramburu. Vienen el decreto 4161 (prohíbe nombrar a Perón), la proscripción por 18 años y los fusilamientos de junio de 1956. Una porción decisiva del electorado queda fuera del sistema: en las constituyentes de 1957 el voto en blanco peronista fue la primera minoría (~24%); en 1962 los partidos neoperonistas ganaron ocho provincias; en 1973 el Frejuli obtuvo casi el 50% y en septiembre el 62%. El peso exacto varió, pero nunca bajó del umbral que hacía ingobernable cualquier sistema que lo excluyera. Todo el período 1955-1973 es un intento fallido de gobernar sin ese tercio. Romero cataloga tres intentos fracasados: Frondizi (1958-62), Illia (1963-66) y Onganía-Levingston (1966-71) [cap. XIV].
7. 1969 — el Cordobazo y el ciclo de insurrecciones
Qué fue. El 29-30 de mayo de 1969 Córdoba queda por dos días en manos de los insurrectos. No fue una guerrilla: fue una alianza de obreros industriales de alta calificación (SMATA, Luz y Fuerza, con dirigentes como Agustín Tosco y Elpidio Torres) y estudiantes.
Por qué en Córdoba. Industria automotriz moderna, salarios altos, sindicalismo combativo no burocratizado, universidad grande y masiva.
Qué lo desencadenó. El plan de Krieger Vasena: estabilización exitosa en lo macro (devaluación fuerte, retenciones, congelamiento de salarios) pero con un costo muy amplio. Romero enumera a los perdedores: asalariados, empresas nacionales, agro gravado, provincias enteras como Tucumán y Chaco, inquilinos [cap. XIV].
Efecto. “Aquel movimiento… hirió de muerte al gobierno de Onganía”. Y abrió el ciclo 1969-1975 de insurrecciones urbanas (rosariazos, viborazo, mendozazo) y de crecimiento guerrillero.
8. Las guerrillas (1970-1977)
Montoneros. Origen nacionalista-católico, luego confluencia con la izquierda. Romero describe su rasgo distintivo: “sobresalió por su capacidad para asumir el discurso y las consignas de Perón, combinarlas con otras provenientes del nacionalismo tradicional, del catolicismo progresista y de la Izquierda revolucionaria, y a la vez movilizar y organizar a distintos sectores” [cap. XV]. Debut: secuestro y asesinato de Aramburu (mayo de 1970).
ERP-PRT. Marxista, no peronista. Intenta el foco rural en Tucumán (“zona liberada”), lo que desencadena el Operativo Independencia (febrero de 1975), bajo gobierno constitucional.
El error estratégico documentado. Firmenich, en 1973, tras el triunfo electoral: “el poder político sale de la boca de un fusil… hay momentos de enfrentamiento… y hay momentos de tregua, en los cuales se hacen los preparativos para el próximo enfrentamiento” [citado en Torre y de Riz, cap. 2]. Mantener la estructura armada bajo democracia, contra un Perón que los había repudiado públicamente el 1º de mayo de 1974, los dejó aislados: “la presión de las fuerzas de seguridad… les obligó a volver a un terrorismo más rudimentario que hizo evidente su ya irreversible aislamiento de los movimientos de protesta popular”.
Actualización historiográfica que reestructura este apartado. Marina Franco sostiene que 1973-1976 fue el momento de construcción de un estado de excepción: identifica los elementos que configuraron, desde 1973, una creciente excepcionalidad jurídica ligada a una lógica político-represiva centrada en la eliminación del “enemigo interno”. Su conclusión es que el golpe de 1976 aparece como parte de un proceso de deterioro institucional del estado de derecho, no meramente como su interrupción [Franco, Un enemigo para la nación, 2012].
Esto obliga a leer lo que sigue de otro modo. La secuencia no es “violencia guerrillera → reacción → golpe”: es la producción jurídica, política y discursiva de una categoría de enemigo eliminable, hecha bajo gobierno constitucional, con leyes, decretos, discurso oficial y prensa. Y refuerza la asimetría con las organizaciones armadas en vez de diluirla: muestra que la maquinaria estatal de excepción ya estaba en construcción cuando la guerrilla todavía operaba, y que siguió funcionando cuando ya no.
La Triple A. Desde fines de 1973, el aparato paraestatal dirigido por López Rega desde el Ministerio de Bienestar Social asesina dirigentes sindicales, intelectuales y militantes. No es una organización armada más en una lista: usó recursos, armas, vehículos, protección policial y funcionarios del Estado. Es terrorismo de Estado bajo gobierno constitucional peronista, y es el precedente directo y orgánico de 1976 —varios de sus cuadros siguieron operando después del golpe.
9. 1976 — el golpe como “cirugía social”
Lo que lo diferencia de todos los anteriores.
- No buscaba administrar una crisis: buscaba refundar la sociedad. “Transformar las bases mismas de la sociedad argentina que, a juicio de los militares, habían engendrado los males que se disponían a combatir” [Torre y de Riz, cap. 2]. Romero usa la expresión: “una tarea de verdadera cirugía social” [cap. XV].
- La metodología clandestina. No consejos de guerra sino “centros de detención oficialmente autorizados pero clandestinos”, con autoridad delegada a comandantes regionales. Ventajas buscadas: red difícil de infiltrar, inmune a presiones de familiares influyentes, y permitía negar toda responsabilidad.
- La definición ampliada de enemigo. Videla: “un terrorista no es sólo el portador de una bomba o una pistola, sino también el que difunde ideas contrarias a la civilización occidental y cristiana”.
- La articulación con un proyecto económico. Martínez de Hoz: apertura, reforma financiera, desindustrialización deliberada. Romero: “también debería reducirse la industria nacional… y con ella los poderosos sindicatos industriales, que eran precisamente uno de los factores de la discordia” [cap. XV].
Las cifras: cuatro universos distintos que no son comparables entre sí.
| Registro | Qué mide | Orden de magnitud |
|---|---|---|
| CONADEP (1984) | Denuncias de desaparición recibidas y verificadas en seis meses de trabajo, en un país recién salido de la dictadura, con familias todavía atemorizadas y con parte del aparato represor intacto | 8.961 casos en el anexo del Nunca Más |
| RUVTE (informe 2015, act. mayo 2022) | Registro nominal e identificado, con respaldo documental por caso, construido por la Secretaría de DD.HH. | 7.018 desaparición forzada + 1.613 asesinato. Menor que CONADEP porque mide otra cosa: casos identificados con documentación, no denuncias recibidas. El informe declara que no es cifra cerrada |
| Sentencias judiciales | Solo víctimas de causas efectivamente juzgadas, con prueba de estándar penal | Muy inferior al total, por definición |
| Estimación de los organismos de DD.HH. | 30.000, cifra de referencia política y simbólica construida a partir de la magnitud presumida del subregistro | 30.000 |
Por qué los cuatro números difieren y por qué eso no relativiza nada. Un sistema diseñado para no dejar registro —secuestros nocturnos por grupos no identificados, centros clandestinos, cuerpos arrojados al mar, negación oficial sistemática, destrucción de archivos— produce necesariamente un subregistro estructural. El propio informe de la CONADEP advierte que, según las denuncias de familiares, la cifra podría triplicarse [Romero, cap. XV]. Muchas familias no denunciaron nunca: por miedo, por exilio, por haber sido exterminadas enteras, o por no tener a quién denunciar.
Regla de uso. Decir “8.961 casos documentados por CONADEP” y decir “30.000” no son afirmaciones contradictorias: miden cosas distintas. Lo que sí es un uso deshonesto —y frecuente— es contraponerlas para sugerir que el crimen fue menor de lo que se dice. La desaparición forzada sistemática, la tortura como método, los vuelos de la muerte y la apropiación de bebés están probados judicialmente, son crímenes de lesa humanidad e imprescriptibles con independencia de la cifra exacta.
El desenlace. Malvinas. Galtieri buscaba “apuntalar la maltrecha legitimidad del régimen y retener el poder” [Torre y de Riz]. Romero: los militares actuaron “ignorantes de lo más elemental de las reglas del juego internacional” y enviaron a las islas “una enorme cantidad de soldados, mal entrenados, escasamente pertrechados” [cap. XV]. 649 muertos argentinos y el fin del régimen.
10. 2001 — el estallido sin proyecto
La mecánica. Tres años de recesión bajo convertibilidad → fuga de depósitos → corralito (1 de diciembre) → saqueos → estado de sitio (19 de diciembre) → cacerolazo masivo → represión con 39 muertos → renuncia de De la Rúa (20 de diciembre) → cinco presidentes en once días → default de ~100.000 millones de dólares → devaluación y pesificación asimétrica (2002) → pobreza por encima del 50%.
Qué tipo de evento fue. Tipo E: insurrección urbana sin conducción. La consigna “que se vayan todos” expresó un rechazo del sistema representativo completo, y no produjo un actor nuevo: en 2003 la presidencia la ganó un gobernador peronista con el 22% de los votos.
Por qué importa para el presente. 2001 rompió tres cosas que no se recompusieron del todo: la confianza en el sistema bancario, la confianza en la moneda propia y la confianza en la representación política. Las tres explican buena parte de la política argentina posterior, incluido 2023.
11. Cuadro comparativo de los seis golpes
| 1930 | 1943 | 1955 | 1962 | 1966 | 1976 | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Derroca a | Yrigoyen (UCR) | Castillo (conservador) | Perón | Frondizi (UCRI) | Illia (UCRP) | Isabel Perón (PJ) |
| Coalición civil | Conservadores, prensa | Casi nula | Iglesia, clases medias, partidos | Antiperonistas | Empresarios, prensa, algunos sindicatos | Casi toda la opinión pública |
| Programa económico | Ortodoxo → intervencionista | Nacionalista militar | Liberal (informe Prebisch) | Ortodoxo | “Eficientismo” (Krieger Vasena) | Apertura (Martínez de Hoz) |
| Duración | 2 años | 3 años | 3 años | 1 año | 7 años | 7 años |
| Nivel de represión | Alto (cárcel, tortura) | Medio | Alto (fusilamientos 1956) | Bajo | Alto (Bastones Largos) | Terrorismo de Estado |
| Resultado | “Década infame” | Peronismo | Proscripción 18 años | Illia | Cordobazo | Malvinas y colapso |
Conclusión del cuadro: cada golpe produjo lo contrario de lo que buscaba. El de 1930 quería restaurar la oligarquía y produjo el peronismo; el de 1955 quería desperonizar y consolidó al peronismo como identidad de resistencia; el de 1966 quería orden y produjo el Cordobazo; el de 1976 quería refundar la Nación y produjo la derrota militar más humillante de su historia y el desprestigio definitivo de la intervención militar.
Y ese es, probablemente, el aprendizaje colectivo más importante de la Argentina contemporánea: desde 1983, ningún actor político relevante propone en serio una salida militar. Cuatro alzamientos carapintadas entre 1987 y 1990 fracasaron sin apoyo civil. Es una conquista frágil pero real.