Capítulo
Evolución de la educación argentina
La educación es, junto con la salud y el sistema previsional, uno de los tres grandes aparatos de igualación que construyó el Estado argentino. Fue también, desde el primer día, un campo de disputa ideológica.
1. Antes de la Nación: educación colonial y del período criollo
Colonia. Educación de elite, en manos de órdenes religiosas. La Universidad de Córdoba se funda en 1613-1622, jesuita; es una de las más antiguas de América. La expulsión de los jesuitas (1767) desarticula la red educativa existente.
Revolución. Belgrano, desde el Consulado, promueve escuelas de comercio, náutica y dibujo, y dona los 40.000 pesos de su premio militar para fundar cuatro escuelas. Rivadavia funda la Universidad de Buenos Aires (1821), la Sociedad de Beneficencia (1823) —que administraba las escuelas de niñas— y establece la obligatoriedad escolar en 1822, más declarativa que efectiva.
El interregno rosista: un caso de estudio sobre el financiamiento
El manual del Colegio Nacional de Buenos Aires documenta un episodio revelador [CNBA, “Educación en Buenos Aires”]:
- La obligatoriedad de 1822 “continuaba vigente en teoría”, pero el decreto no se aplicaba; asistía aproximadamente el 50% de los niños y un número equivalente de niñas.
- Desde 1835 el presupuesto educativo empieza a reducirse.
- En 1838, con el bloqueo francés, el Estado deja de sostener las escuelas públicas. Debían autofinanciarse con aranceles; “quienes no estuvieran en condiciones de pagar, serían expulsados”.
- Efecto sobre las niñas: en 1840 quedaban 126 alumnas en total.
- La educación privada se multiplicó: entre 1844 y 1851 se otorgaron 225 permisos de habilitación (73 de preceptores y 152 de maestras).
- Control político: los docentes debían declarar “nacionalidad, religión, adhesión al partido federal y dos testigos o garantes”; se fiscalizaban programas y textos; los jesuitas abandonaron el país en 1841 tras negarse a colocar el retrato de Rosas junto al altar y recibir anónimos con amenazas de muerte.
Doble lección. (a) La educación pública argentina fue desfinanciada por una crisis de balanza de pagos en 1838 — el patrón es viejísimo. (b) El control ideológico de la docencia no es invento del siglo XX.
2. 1862-1916 — La gran construcción
2.1. El diagnóstico
El primer censo nacional (1869), ordenado por Sarmiento, encontró 77,9% de analfabetismo entre los mayores de seis años y que el 78,6% de los argentinos vivía en ranchos de barro y paja [Gallo, cap. 2].
2.2. Las decisiones fundacionales
| Año | Medida | Alcance |
|---|---|---|
| 1863 | Colegio Nacional de Buenos Aires (Mitre; dirección de Amadeo Jacques); al año siguiente, colegios nacionales en Catamarca, Tucumán, Mendoza, San Juan y Salta | Formación de las elites dirigentes |
| 1869 | Ley de subvenciones nacionales a las provincias para crear escuelas | Federaliza el esfuerzo |
| 1870 | Escuela Normal de Paraná | Profesionalización docente; nace el “normalismo” |
| 1865 | Departamento de Ciencias Exactas de la UBA | Primeros ingenieros argentinos |
| 1884 | Ley 1420 de Educación Común: primaria gratuita, obligatoria y gradual para todos los habitantes; Consejo Nacional de Educación | La ley más consecuente del siglo XIX argentino. Precisión necesaria: no fue estrictamente “laica”. El art. 8 dispuso que la enseñanza religiosa podía darse en las escuelas públicas por ministros autorizados de cada culto, a los niños de su comunión, antes o después del horario de clase. Fue una solución secularizante de compromiso, y ahí estuvo el núcleo del debate de 1884 |
| 1885 | Ley 1.597 (Avellaneda) | Fija las bases a las que deben ajustarse los estatutos de la UBA y de Córdoba y concede un primer grado de autogobierno. No consagró la autonomía ni el cogobierno: eso llega con la Reforma de 1918. Romero la describe como consagración del “principio de la autonomía de las universidades” [cap. X], formulación hoy considerada imprecisa |
El debate de 1884 fue durísimo. Los sectores católicos “se levantaron violentamente contra el principio del laicismo que inspiraba el proyecto oficial”, igual que contra el Registro Civil [Romero, cap. X]. La ley se sancionó igual.
2.3. Qué función cumplió realmente
Dos funciones simultáneas, ambas documentadas: 1. Integración de los hijos de inmigrantes. Gallo la incluye entre las razones centrales de la rapidez del proceso de asimilación: la ley 1420 “creó una escuela pública sin distingos étnicos y religiosos, y… dotó a la enseñanza impartida de un fuerte contenido integrativo” [cap. 2]. 2. Sustituto de la reforma agraria. Romero es brutal en este punto: como el Estado no quiso “transformar a los inmigrantes en poseedores de la tierra”, “sólo se propuso, para asimilar al menos a sus hijos, un vasto programa de educación popular” [cap. IX]. La escuela argentina nació, en parte, como compensación por una distribución de la tierra que no se hizo.
2.4. Resultados medibles
| Año | Analfabetismo | Universo |
|---|---|---|
| 1869 | 77,9% | mayores de 6 años [Gallo, cap. 2] |
| 1895 | ~54% | universo no homogéneo con el anterior |
| 1914 | 35,2% | [Gallo, cap. 2] |
| 2010 | ~1,9% | mayores de 10 años (INDEC) |
Advertencia metodológica. Estas cifras no forman una serie homogénea: los censos cambiaron el umbral etario y la definición de alfabetismo. La tendencia de caída es incuestionable; la comparación numérica punto a punto no es válida sin recalcular sobre universos comparables.
Consecuencia operativa: no calcular diferencias en puntos porcentuales ni porcentajes de reducción entre 1869 y 1914. Decir “cayó 42,7 puntos” o “se redujo un 54,8%” es aplicar aritmética exacta a números que no son comparables — el error es más sutil que citar mal una cifra y por eso se cuela con facilidad. Lo correcto es: “cayó de alrededor de tres cuartos a alrededor de un tercio, con universos censales distintos”. Antes de cualquier uso formal, ir a las tablas originales de cada censo.
Pero la desigualdad regional fue enorme y persistente. En 1914 el analfabetismo era 26,9% en el litoral pampeano y 57,6% en el resto del país; Ciudad de Buenos Aires 22,2%, Jujuy 64,9% [Gallo, cap. 2]. Esa brecha territorial es el rasgo más persistente del sistema educativo argentino: sigue existiendo hoy en los resultados de aprendizaje.
3. 1918 — La Reforma Universitaria
Qué pasó. En 1918 los estudiantes de Córdoba se rebelan contra una universidad clerical y nepotista. El Manifiesto Liminar —redactado por Deodoro Roca— se dirige “a los hombres libres de Sud América: acabamos de romper la última cadena”.
Qué conquistaron. Cogobierno estudiantil, autonomía, concursos públicos y periodicidad de cátedra, libertad de cátedra, extensión universitaria. Se irradió a toda América Latina.
El contexto material. La matrícula universitaria había pasado de ~3.000 estudiantes (1900) a 14.000 (1918) con solo tres universidades (Córdoba 1613, Buenos Aires 1821, La Plata 1890) [Rock, cap. 4]. Era un problema de escala social: las nuevas clases medias de origen inmigrante llegaban a una institución diseñada para otra sociedad.
Las dos lecturas. - Romero (celebratoria): la Reforma afirmó que la universidad “tenía, además de su misión académica, una misión social” [cap. XI]. - Rock (crítica): los nuevos estatutos “supuestamente garantizaban su autonomía, pero, en realidad, las colocaban más directamente bajo el control del gobierno central”, y el apoyo de Yrigoyen fue también un cálculo político para vincular al radicalismo con las clases medias [cap. 4].
Ambas son compatibles. La Reforma fue un hecho democratizador genuino y un movimiento que el poder político supo capitalizar.
4. 1946-1955 — La masificación peronista
Las medidas: - Gratuidad universitaria (decreto 29.337 de 1949): elimina los aranceles. Es el paso que efectivamente abre la universidad a hijos de trabajadores. - Universidad Obrera Nacional (1948, hoy UTN) y escuelas-fábrica: formación técnica para trabajadores, en horario compatible con el empleo. - Fuerte expansión de la matrícula primaria y secundaria, y de la infraestructura escolar. - Enseñanza religiosa obligatoria (heredada del decreto de 1943, convertida en ley por Perón) — y suprimida por él mismo en 1954-55 durante el conflicto con la Iglesia.
El costo autoritario, documentado: - Intervención de todas las universidades en 1946 y expulsión de los profesores opositores [Romero, cap. XIII]. - “La expulsión de miles de profesores” [Torre y de Riz, cap. 2]. - Obligación de comentar la obra de gobierno en primaria y secundaria; La razón de mi vida como texto obligatorio; doctorado honoris causa forzado a Eva Perón. - Movimientos estudiantiles permanentes “que protestaban contra un profesorado elegido con criterio político”.
El balance honesto. Romero, que fue rector interventor de la UBA tras la caída de Perón y tenía todos los motivos para ser severo, concede que las escuelas-fábrica y la Universidad Obrera fueron “dos iniciativas felices”. Esa concesión de un adversario es el mejor indicador de que lo fueron.
5. 1955-1983 — Apogeo y destrucción
1955-1966: la edad de oro de la universidad pública argentina. Autonomía restablecida, concursos, dedicación exclusiva, creación de carreras modernas, EUDEBA con tiradas masivas y precios populares, el Instituto de Cálculo, investigación científica de nivel internacional. Bernardo Houssay ya había ganado el Nobel (1947) y funda el CONICET (1958). Luis Federico Leloir ganará el Nobel de Química en 1970 con investigación hecha en Argentina.
1966: la Noche de los Bastones Largos. El 29 de julio la policía de Onganía desaloja a bastonazos cinco facultades de la UBA. Romero lo considera “el episodio más criticado de su gobierno” y concluye que el objetivo no era el orden sino “destruir la fecunda y creativa experiencia universitaria iniciada en 1955” [cap. XIV]. Consecuencia: renuncias masivas y éxodo de cientos de científicos. Es el momento en que Argentina deja de ser competitiva en investigación básica.
1966-1983: dos décadas de intervención. Limitación del ingreso, cupos, exámenes eliminatorios, listas negras, y bajo el “Proceso” la desaparición de estudiantes y docentes (la Noche de los Lápices, septiembre de 1976, con estudiantes secundarios de La Plata secuestrados por reclamar el boleto estudiantil). Cierre de carreras completas (Psicología, Sociología, Antropología, consideradas “subversivas”).
6. 1983-2026 — Democratización, descentralización y crisis de calidad
| Año | Medida | Efecto |
|---|---|---|
| 1983-84 | Normalización universitaria, ingreso irrestricto en la UBA (CBC, 1985), campaña de alfabetización | Reapertura y expansión |
| 1988 | Ley Federal de Educación (proyecto) | — |
| 1991-1992 | Transferencia de escuelas secundarias y terciarias nacionales a las provincias | Se hizo sin transferencia equivalente de recursos específicos, trasladando el gasto a jurisdicciones con capacidades fiscales muy dispares. Precisión: la desigualdad educativa provincial es muy anterior —ya estaba en el censo de 1914 (26,9% de analfabetismo en el litoral vs. 57,6% en el interior)—. La transferencia no la creó: la profundizó y la institucionalizó. Demostrar su peso exacto requiere series de coparticipación, gasto educativo provincial y salario docente que este dossier no consultó |
| 1993 | Ley Federal de Educación 24.195 | Reestructura el sistema (EGB/Polimodal) con implementación dispar por provincia; genera años de confusión de estructura |
| 1995 | Ley de Educación Superior 24.521 | Marco regulatorio, CONEAU, posibilidad de aranceles en posgrados |
| 1997 | Carpa Blanca docente frente al Congreso (1.003 días) | Símbolo del conflicto salarial docente |
| 2005-2006 | Ley de Financiamiento Educativo (26.075, meta del 6% del PIB) y Ley de Educación Nacional 26.206 (deroga la Federal; obligatoriedad hasta el secundario completo) | Recomposición del sistema; expansión de la cobertura secundaria |
| 2003-2015 | Creación de ~15 universidades nacionales nuevas, muchas en el conurbano | Fuerte ampliación del acceso; debate abierto sobre calidad y dispersión de recursos |
| 2009-2015 | Programa Conectar Igualdad (netbooks) | Masiva distribución; evaluaciones de impacto dispares |
| 2016-2019 | Operativo Aprender; conflicto por el Instituto Nacional de Formación Docente | Diagnóstico de aprendizajes; conflicto docente sostenido |
| 2020-2021 | Cierre escolar prolongado por COVID-19 | Uno de los cierres más largos del mundo; pérdida de aprendizajes documentada |
| 2024-2026 | Conflicto por el financiamiento universitario y por el presupuesto educativo | Marchas universitarias masivas (abril y octubre de 2024), entre las movilizaciones más grandes de la democracia |
El problema central hoy
Argentina resolvió el acceso (cobertura casi universal en primaria, alta en secundaria, matrícula universitaria muy alta para la región) y no resolvió el aprendizaje ni el egreso. Los datos de PISA y de las pruebas Aprender muestran, de manera sostenida, que una proporción alta de estudiantes termina la secundaria sin los niveles esperados en lengua y matemática, con fuertes brechas por nivel socioeconómico y por provincia.
Nota de método. Las cifras concretas de PISA, Aprender, tasas de egreso y repitencia deben tomarse directamente de la Secretaría de Educación, del INDEC y de la OCDE antes de usarse en un trabajo formal. No están en el corpus local de este repositorio; ver
12-fuentes-y-limitaciones.md.
7. Cinco constantes de la historia educativa argentina
- La educación argentina fue precozmente universalista y tardíamente desigual. Universalizó el acceso antes que casi toda América Latina (Ley 1420, 1884) y nunca corrigió la brecha territorial que ya era visible en 1914 (26,9% de analfabetismo en el litoral vs. 57,6% en el interior).
- Cada gobierno autoritario intervino la universidad. 1930, 1943, 1946, 1955, 1966, 1976. Ninguno la dejó en paz, porque es el único ámbito con capacidad de producir crítica organizada.
- El financiamiento es la variable que se ajusta primero. 1838 (bloqueo francés), 1930, 1989, 1991-92 (transferencia sin recursos), 2001, 2018-19, 2024-26. Cada crisis de balanza de pagos pasa por el aula.
- Las reformas estructurales se hacen y se deshacen cada 12-15 años. Ley 1420 (1884) → Ley Federal (1993) → Ley de Educación Nacional (2006) → discusión abierta. La inestabilidad normativa impide evaluar políticas.
- El normalismo dejó una cultura docente de alta legitimidad
social que se erosionó. La maestra normal fue una figura de
prestigio y ascenso social entre 1870 y 1960 — y fue, además,
una de las primeras vías de profesionalización femenina
masiva [ver
10-mujeres.md]. La caída relativa del salario docente desde los años 70 cambió el perfil de reclutamiento de la profesión, con consecuencias de largo plazo que todavía se discuten.