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Historia argentinacorpus de trabajo

Ficha de evidencia

VIO-1976-CIFRAS-01

actualizadoconfianza alta1976-2026dictaduradesaparecidosmétodo

Afirmación. Las cifras de desaparecidos corresponden a cuatro universos distintos que no son comparables entre sí.

Evidencia y mecanismo. CONADEP (1984): 8.961 casos en el anexo del Nunca Más, reunidos en seis meses, en un país recién salido de la dictadura, con familias atemorizadas y parte del aparato represor intacto. RUVTE (informe 2015, actualizado en mayo de 2022): 7.018 víctimas de desaparición forzada y 1.613 de asesinato en sus listados nominales. Es un registro nominal e identificado, con respaldo documental por caso, y por eso su número es menor que el de denuncias de CONADEP: mide otra cosa. El propio informe declara que no es una cifra definitiva ni cerrada y que hay víctimas aún no incorporadas por obstáculos de reconstrucción. Sentencias judiciales: sólo víctimas de causas juzgadas con estándar penal, muy inferior al total por definición. Estimación de organismos de DD.HH.: 30.000, cifra de referencia política y simbólica construida sobre la magnitud presumida del subregistro. El propio informe de la CONADEP advierte que la cifra «deba triplicarse» según denuncias de familiares.

Qué está debatido o no permite concluir. Un sistema diseñado para no dejar registro —secuestros nocturnos por grupos no identificados, centros clandestinos, cuerpos arrojados al mar, negación oficial, destrucción de archivos— produce subregistro estructural. Muchas familias no denunciaron nunca: por miedo, por exilio, o por haber sido exterminadas enteras.

Respuesta breve sugerida. Son cuatro registros que miden cosas distintas: 8.961 documentados por CONADEP en seis meses, más el RUVTE que sigue abierto, las sentencias judiciales y la estimación de 30.000. No se contradicen. Contraponerlos para sugerir que el crimen fue menor es un uso deshonesto.