Ficha de evidencia
INT-1930-BRITANICO-01
Afirmación. El capital británico fue estructuralmente dominante y a la vez no fue invulnerable ni siempre ganador.
Evidencia y mecanismo. Magnitud: la inversión británica total pasó de 2,7 millones de libras (1865) a 479,8 millones (1913). Concentrada en ferrocarriles y frigoríficos, con el negocio adicional de la venta de tierras linderas a las vías. Presión documentada: en 1917-18 los intereses comerciales británicos acusaron a Yrigoyen de «pro alemán» y empujaron la creación de la Asociación Nacional del Trabajo, patronal antihuelga. Pero: en 1929-35 la carga ferroviaria cayó 23% y los ingresos 40%; la mitad de los accionistas no cobró dividendos en toda la década del 30; el Central Córdoba ofreció su propia expropiación en 1937.
Qué está debatido o no permite concluir. El automóvil y el camión norteamericanos derrotaron al ferrocarril británico mucho antes que cualquier política nacionalista. La compra de los ferrocarriles por Perón en 1947 —2.462 millones de pesos, cuando la Dirección Nacional de Transportes los había valuado en 730 millones— admite dos lecturas: mal negocio celebrado como gesta, o pago con libras bloqueadas e inconvertibles por activos estratégicos aunque obsoletos.
Respuesta breve sugerida. Dependencia estructural y negociación asimétrica, sí; saqueo próspero e invencible, no. En los años 30 los ferrocarriles británicos perdían dinero y uno pidió ser expropiado.